Escrutado el 20% de las urnas, el candidato por el Partido Revolucionario Institucional se impone con el 36,21 por ciento de los votos, seguido por el postulante del PRD, con el 32,67 por ciento.
De acuerdo al conteo rápido del Instituto Federal Electoral (IFE), Peña Nieto obtuvoentre el 37,93 y el 38,50 por ciento de los votos, mientras que López Obrador consiguió entre el 30,90 y el 31,86 por ciento. En tanto, Vázquez Mota recibió entre el 25,10 y el 26,03 por ciento de los sufragios, y Quadri logró entre el 2,27 y el 2,57 de los apoyos.
El presidente del IFE, Leonardo Valdez, aclaró que “el conteo rápido es un instrumento para informar a los ciudadanos y dar certidumbre”. Y aclaró que el margen del error es de un 0,5 por ciento. “Es un excelente instrumento elaborado a través de una muestra representativa de más de 7 mil casillas“, concluyó.
En tanto, el IFE confirmó con la especulación de los medios sobre la histórica participación popular, que superó el 62%, por lo que habrían votado más de 49 millones de ciudadanos.
Más temprano, el presidente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Pedro Coldwell había afirmado: “La tendencia es contundente e irreversible para Enrique Peña Nieto“.
“Antes de venir a esta rueda de prensa consultamos ejercicios de encuesta de salida realizados por encuestadoras más profesionales y serias de nuestro país. Todas coinciden en que hay una tendencia favorable que marcan que el ganador de la presidencia de la república es el licenciado Enrique Peña Nieto“, dijo Coldwel.
Según el presidente del PRI , “el proceso ha transcurrido en un marco de absoluta legalidad, y hay una absoluta claridad que nos están dando las encuestas de salida y que debe confirmar el conteo rápido del Instituto Federal Electoral (IFE)”.
De su lado, López Obrador afirmó, luego de que se anunciaran los resultados del conteo rápido, que no reconocerá la victoria de Peña Nieto hasta que las cifras oficiales así los demuestren. Así, volvió a poner en vilo al país, que todavía tiene presente que tras las elecciones de 2006 mantuvo bloqueadas numerosas vías del DF ya que no reconocía la victoria del actual presidente, Felipe Calderón, y denunció fraude.
Sin embargo, de confirmarse las proyecciones del conteo rápido, los mexicanos han decidido que el próximo presidente será Peña Nieto, y con él, vuelve al poder el PRI después de haber sido destronado del Ejecutivo tras un controvertido régimen de siete décadas.
Las elecciones de este domingo han sido las más grandes en la historia de México, tanto por el número de cargos que se han elegido como por el número de votantes convocados. Los comicios estuvieron vigilados por 30.000 observadores electorales, de los cuales 696 corresponden a organizaciones extranjeras.
En estos comicios estaban sometidos a votación 2.127 cargos. Además de presidente, se renovaban los cargos de 6 gobernadores, 579 diputados locales, 876 ayuntamientos, 16 jefes delegacionales, 20 juntas municipales y 629 diputados federales y senadores.
La violencia por la confrontación entre bandas antagónicas del narcotráfico y el crimen organizado ha dejado en lo que va del Gobierno de Felipe Calderón más de 50.000 muertos y se ha hecho visible hasta en las últimas horas previas a los comicios, con la detonación de un coche bomba en el estacionamiento de la alcaldía de Nuevo Laredo, en el estado de Tamaulipas, que dejó un saldo de siete heridos.
Las encuestas siempre dieron por ganador Enrique Peña Nieto, del opositor Partido Revolucionario Institucional (PRI), que gobernó México por 71 años hasta el año 2000, cuando llegó al poder el Partido Acción Nacional (PAN),
encabezados por Vicente Fox (2000-2006) y Felipe Calderón (2006-2012). El PAN tenía en
esta contienda como aspirante a Josefina Vázquez Mota, y que estuvo segunda en las encuestas hasta que en los últimos días remontó el izquierdista Andrés Manuel López Obrador, del Partido de la Revolución Democrática (PRD).
De los 79,5 millones de electores convocados a las urnas, 10,5 millones votaban por primera vez por un presidente de la República.

